La Ruta del Pisco

Pisco
Pisco

Quien visita el Perú tendrá casi como una obligación además de probar su exquisita comida tener que probar en el pisco peruano en sus infinitas presentaciones ya sea pisco puro para lo más valientes ó combinados con otros ingredientes para lograr un coctel agradable y refrescante según los gustos.

El Pisco es el aguardiente de uva peruano obtenido de la destilación de los caldos frescos de la fermentación exclusiva del mosto de uva (jugo de uva), sus orígenes se remontan a inicios de la Colonia (siglo XVI) y es hasta la actualidad la bebida preferida de peruanos y extranjeros.

Las plantaciones de la uva se dan con mucho éxito a la largo de la franja costera al sur de Lima frente al Océano Pacifico, es por ese motivo que decidimos emprender la ruta del Pisco.

Partimos desde Lima con dirección al Sur por la vía Panamericana que es una de las principales carreteras asfaltadas del Perú y une el departamento de Tumbes al norte límite con Ecuador y al sur hasta el departamento de Tacna, limite con Chile.

Al salir de Lima el paisaje pronto comienza a describir innumerables valles fértiles y terrenos agrícolas donde la siembra de frutales o el maíz son las plantaciones más abundantes a lo largo del camino, mientras vamos avanzando también observamos muchas playas (balnearios) que son motivos de visita para los veraneantes limeños que concurren agobiados por el calor a refrescarse en las aguas del Pacifico y porque no a disfrutar de un buen ceviche de pescado y un pisco sour bebida bandera del Perú preparada con limón y abundante hielo y por supuesto pisco entre otras cosas.

Nuestra primera parada es el Km. 86 en un desvío hacia la mano derecha rumbo  a la playa Totoritas se encuentra una de las Bodegas más reconocidas “Gran Cruz” cuyos orígenes se remontan desde el siglo XIX, en este lugar también se encuentran sus viñedos de uvas pisqueras y tienen ya 9 variedades de Pisco.  

Seguimos la ruta al sur, con el sol que nos pega sin compasión, dejamos ya el departamento de Lima para entrar Al departamento de Ica, donde se ubica la provincia de Chincha cuyos orígenes se remontan desde la época prehispánica y que actualmente es el asentamiento de muchos afro descendientes.

 Llegamos al Valle de Pisco (lugar de origen que le da el nombre a nuestra bebida nacional)  y la historia nos cuenta que su producción datan del XVI en la época española y que luego incluso expandió su exportación a varios lugares del Imperio Español, ahí visitamos la Bogeda 1615 ubicada a la altura del kilometro 243 única bodega ubicada en el corazón de Pisco y dentro de sus visitas incluye la degustación de un delicioso Chilcano (bebida preparada a base a pisco y ginger-ale) refrescante y potente bebida no hace sino renovar fuerzas para seguir en nuestra aventura.

Luego continuamos ruta a través de desiertos y valles costeros donde el cultivo de la vid se hace una constante, entramos a Paracas, una apacible y tranquila bahía desde donde se practican una gran variedad de deportes náuticos como vela, windsurf, etc además de ser el punto de partida para la visita a Islas Ballestas una de las reservas Marino Costeras más importantes del mundo, hábitat de lobos marinos, pingüinos, y hogar temporal de cientos de aves migratorias. Hacemos una parada obligatoria de nuestro recorrido en el Hotel La Hacienda Paracas, para descansar y desconectarnos de todo, un verdadero paraíso ubicado en plena bahía y mientras disfrutamos de un refrescante maracuyá sour (bebida hecha de pisco y fruta de la pasión) a la orilla de la piscina, podemos apreciar como curiosos flamencos se alimentan a la orilla del mar frente a nosotros.   

Por la mañana aprovechamos el buen tiempo y nos damos un salto al aeropuerto de Pisco, desde una avioneta de 12 personas de la empresa Aerodiana nos esperan para hacer un sobrevuelo de casi 02 horas por las Misteriosas Líneas de Nazca, increíbles y enormes figuras de animales y otras antropomorfas que solo pueden ser vistas desde el cielo y cuya propósito de creación es hasta ahora un verdadero enigma.

Ya en tierra proseguimos con nuestra ruta al sur. Llegamos a la altura del kilometro 213 donde se encuentra la reconocida Bodega Viñas de Oro que cuenta con 67 hectáreas dedicadas exclusivamente de las cuales sesenta y siete están dedicadas al sembrío de las siete variedades de uvas pisqueras (aromáticas: Italia, moscatel, torontel, albilla y no aromáticas: quebranta, negra criolla y mollar). Ahí nos enseñan muy amablemente la Bodega y sus instalaciones de producción, lógicamente no nos podemos ir sin antes mojar nuestro paladar con sus variedades pisqueras que han sido galardonadas nacional e internacionalmente.

Ya con el pisco en nuestras venas, tomamos valor para poder recorrer el desierto en unos carros mejor conocidos como boggies, estos carros están especialmente diseñados para subir y bajar por las inmensas dunas de Ica ubicadas alrededor del Oasis de la Huacachina, tenemos una vista maravillosa de toda la árida franja costera que recorre al país de norte a sur, un desborde de adrenalina motivado por las fuertes emociones de esta visita nos anima a seguir y deslizarnos luego en la arena con tan solo una tabla (sandboard) con esta actividad completamos la cuota del día, altamente recomendable para toda la familia.   

En el departamento de Ica se encuentran gran parte de los viñedos que abastecen de uvas a las bodegas de Piscos y Vinos del país e incluso a algunas en el extranjero, nos queda una última bodega por visitar, nos adentramos en los campos de cultivo por lo menos unos 30 minutos hasta que llegamos a la Bodega Tacama unas de las más antiguas de Sudamérica creada en 1540 aproximadamente, ellos forman parte importante de la historia del Pisco en el Perú, sus viñedos son regados un canal que data de la época del Inca Pachacutec en el siglo XV y que se usa hasta nuestros tiempos.

Es unas de las pocas Haciendas que aún se pueden encontrar en la Región donde se pueden apreciar las caballerizas, la alameda de los arboles, el patio, los arcos, la iglesia, el campanario y por supuesto la centenaria prensa de huarango con las que se extraía el jugo de las uvas para la elaboración de piscos, vinos y espumosos.

Al llegar recorremos la hacienda y la fábrica, vale decir que TACAMA es unas de las que mejor está organizada para hacer las visitas guiadas, tiene diferentes tipos de recorridos organizados para cada interés y de acuerdo al tiempo con el que cuentes, por supuesto al final no puedes irte del lugar sin antes hacer unas degustaciones de Piscos, Vinos y Espumosos. 

Ya terminando con la visita, nos seduce el aroma de un lomo saltado que pasa por nuestras narices, casi de inmediato hace agua nuestra boca, sin duda hemos sido tentados por el restaurante de la Hacienda, y no nos queda otra alternativa que sucumbir a los placeres de nuestra comida peruana una vez más. Antes un pisco sour para poder brindar por la vida dura que nos toca y empezamos con el festín de platos realmente deliciosos. *Mención especial tiene el picante de pallares con sabana de lomo que es de otro planeta.  La tarde casi está terminando y el sol comienza su inevitable descenso sobre las plantaciones de vid y como dice el dicho “Dios perdona el tiempo no” es hora de emprender el retorno a Lima, nuestro recorrido a terminado por ahora, sin embargo lo que no termina son las bodegas y viñedos de pisco que se extienden por toda la costa sur del país pasando por Arequipa, Moquegua y Tacna, nos vamos convencidos y orgullosos que el pisco es peruano y que tan igual como su gente es una bebida

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CEO Fundador de Viajes & Trips

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